Prueba sanguínea detectará primera etapa de cáncer

Un nuevo estudio, de la Universidad de Northwestern, en E.U.A, ha revelado que existen diminutos cambios genéticos en nuestras células que más de una década antes de que el cáncer sea diagnosticado, y pueden ser identificados por medio de una simple prueba sanguínea.

cancer

La investigación descubrió que los cambios suceden en el largo de nuestros telómeros (los extremos protectores de los cromosomas que se encogen con el paso de los años) los cuales pueden predecir cáncer hasta 13 años antes de que aparezcan los síntomas, logrando detectar la enfermedad y combatirla en sus etapas más tempranas.

El equipo de científicos había intentado entender la relación entre el largo de los telémetros y el cáncer durante años, pero hasta ahora no habían obtenido resultados consistentes. Para investigar más a fondo, siguieron a un grupo de 792 personas aparentemente sanas entre 1999 y 2012. Rumbo al final del estudio, 135 de los participantes habían sido diagnosticados con distintos tipos de cáncer incluyendo de próstata, piel, pulmones y leucemia. Al mirar atrás en sus historiales médicos, los científicos encontraron que podían definir quienes desarrollarían la enfermedad mirando el patrón de cambios en el largo de los telómeros de sus glóbulos rojos, el cuál ha sido considerad un marcador de la edad biológica.

Desde el comienzo del estudio, los telémetros de aquellos que posteriormente serían diagnosticados con cáncer se encogían de forma más veloz, lo que significa que estaban envejeciendo más rápidamente que los individuos que no estaba desarrollando cáncer. Los cambios resultaron tan evidentes que los telómeros de los futuros pacientes de cáncer se mostraban 15 años mayores que los de sus compañeros.

Pero el acelerado proceso de envejecimiento se detenía de tres a cuatro años antes de que el cáncer fuera diagnosticado, lo que explicaría porque investigaciones previas habían batallado para encontrar el vínculo claro entre el largo de los telómeros y el diagnóstico de cáncer.

Los resultados, publicados en el diario EBioMedicine, también brindan información relevante respecto a la forma en que el cáncer se apodera de nuestras células.

Como parte del proceso normal de envejecimiento, cada vez que las células se dividen, nuestros telómeros se encogen. Tras cierto número de divisiones celulares, los telómeros se vuelven tan cortos que las células se tornan inactivas o se autodestruyen, siendo reemplazadas por nuevas células más jóvenes y sanas. Ahora resulta evidente que el cáncer ha encontrado una forma de evadir esa protección para hacer que la células se repliquen sin control.

El siguiente paso para los investigadores será encontrar un método confiable para detectar este patrón de cambios en el largo de los telómeros. En caso de conseguirlo, se podrán detectar las señales del cáncer antes de que tenga la oportunidad de replicarse en el cuerpo.

Fuente: http://www.muyinteresante.com

Compartir

Compartir en FacebookFACEBOOK Compartir por whatsappWHATSAPP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *