¡No estás gordo, sólo retienes líquidos! Causas y soluciones ¡COMPARTE!

La retención de líquidos no es más que la acumulación de agua en los tejidos de nuestro cuerpo. Esta afección puede ser patológica o no. Es muy importante diferenciar una de otra para saber que tratamiento es el adecuado y evitar que se agraven por falta de diagnóstico.

La diferencia está en que la patológica está causada por problemas circulatorios, insuficiencia cardíaca y enfermedades hepáticas o renales, y por el otro lado la no patológica puede estar originada por una dilatación de las venas cuando la temperatura es muy alta. Es muy importante acudir a un especialista para determinar que tipo es.

Nuestro cuerpo está constantemente reajustando los niveles de líquido de una zona a otra para que se mantengan estables, a través de un complejo sistema de hormonas. Por eso, si bebes más agua de la necesaria los riñones o las glándulas sudoríparas la eliminan en forma de orina o sudor.

A continuación os enseñamos algunas de las causas principales que pueden provocar la retención de líquidos:

  • Deshidratación: Si no consumimos la cantidad necesaria de agua que nuestro cuerpo requiere, tiende a retener el agua que tiene provocando inflamación.
  • Consumir mucha sal y azúcar
  • Tomar muchos alimentos procesados (que suelen ser los que más contienen sal y azúcar).
  • Tener bajos niveles de vitamina B6.
  • Deficiencia de magnesio y potasio.

Para evitar la retención de líquidos, puedes seguir los siguientes consejos que te damos desde Guía Médica:

 

  • Disminuye el consumo de sal en tus comidas, ya que es una de las principales causas de la retención de líquidos.
  • Bebe como mínimo 2 litros de agua diarios.
  • Evita darte baños de agua muy caliente, mejor darse duchas de agua fría ya que activan la circulación sanguínea.
  • Haz deporte. Lo más recomendable son actividades sin impacto, de resistencia moderada y altas repeticiones, así se activa la circulación en las piernas.
  • Evita el consumo de alimentos procesados y salsas.
  • Evita ropa demasiado ajustada, ya que dificulta el riego de la circulación.
  • Evitar estar mucho rato de pie.
  • Eleva las piernas unas 4/5 veces al día.
  • Toma infusión de cola de caballo una vez al día.
  • Aumenta el consumo de frutas y verduras, ya que te van a ayudar con su efecto descongestivo.

 

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